miércoles, 4 de enero de 2012

MALO, MALO

Uf, menudo alivio. Llevábamos meses creyéndonos que Mariano no tenía ninguna solución a esto de la crisis, que lo único que pretendía era llegar al poder como fuese y por eso decía que no subiría los impuestos y ahora los sube, y por eso decía que no recortaría a los pensionistas ni a los funcionarios y ahora lo hace; llevábamos meses creyendo que Mariano sería presidente por defecto, porque no había nada mejor, desconfiando sin motivo alguno, y ahora resulta que nos trae un regalo de reyes inmejorable: el banco malo. ¡Tachán! Sí, lo que los monos nos habíamos pedido en la carta junto con el scalextric. La verdad es que, una vez explicado detenidamente tal y como se le explican las cosas a un niño tonto, la genialidad de este invento del banco malo radica en su extrema sencillez. Se trata de un banco artificial que absorbe todos los productos tóxicos (disculpen la cantidad de cursivas pero es complicado) del resto de bancos de modo que éstos se queden limpios. ¿Y quién pondrá el parné para constituir ese banco malo? Pues los monos, naturalmente. ¿Y a qué precio comprará ese banco malo los productos tóxicos de los bancos buenos? Al precio que a éstos últimos les de la gana, naturalmente, no sea que se queden sin capital si se conviertan en bancos zombis (en serio, el concepto existe, lo hemos leído en un artículo esta semana). Además, hemos estado pensando entre mazapán y polvorón, que este banco malo, ya que lo pagamos nosotros, podría quedarse también con todas las hipotecas impagables de cualquier mono de a pie que se precie, o de todos los créditos en condiciones esclavistas. O de todas las vajillas de regalo o de todos los ipads a plazo fijo. No nos parecería justo, ni a nosotros ni seguro que a Mariano tampoco, que el banco malo únicamente se quedase con los productos tóxicos del resto de bancos, debería quedarse con todos los productos bancarios tóxicos que encontremos en nuestros propios bolsillos. Para no acabar convertidos nosotros mismos en zombis. Y yendo más allá, y siguiendo con esa costumbre tan nuestra de colocar a nuestros exdirigentes en puestos de responsabilidad en entidades financieras, este banco malo podría estar dirigido por unos cuantos de nuestros exgobernantes tóxicos. Seguro que se les ocurren varios. Los pondríamos a dedo, ya que Mariano nos quiere convertir a todos en banqueros (como su amigo Rato ya hizo en aquella antológica propaganda de Bankia, ¿recuerdan?) y, por tanto, tenemos derecho a decidir sobre nuestro propio banco. Qué bien, oye. Qué tranquilidad. Y después, ¿qué haremos con el banco malo? ¿Le pegaremos fuego para cobrar el seguro, con todo dentro? ¿Constituiremos una Espala mala para que se lo quede? Sorpréndenos, oh, Mariano.


[columna publicada en el diario Levante el 4/01/2012]




3 comentarios:

spi ju dijo...

insisto ... este tal mariano es el que llevaba el blau i blanc en almassora.......?

Doctor Dédalo dijo...

un dj que llevaba chupa de cuero blanca y mocasines tobilleros? si, ese

Asesino Cosmico dijo...

pues si es ese no hará lo de los bancos malos, que es buena gente