miércoles, 23 de noviembre de 2011

LA RAVE DE LA DEMOCRACIA

El sábado noche llegó al teléfono de los monos un misterioso sms informando, textualmente, de la localización de la “fiesta”. Según el citado sms, esa “fiesta” era en un colegio abandonado, y adjuntaba las coordenadas gps. Al principio creímos que se trataba de un error, alguien se habría confundido de número de teléfono. Pero al cabo del rato caímos en la cuenta, llevábamos toda la semana escuchando lo mismo, que si el domingo se celebraba la Fiesta de la Democracia, que si todo el mundo estaba invitado al Festival de la Democracia, que era perentorio acudir al… blanco y en botella. Ahí estaba la dichosa “fiesta”. Brincamos del sofá, nos emperifollamos y vestimos con nuestras mejores galas. Después googleamos las coordenadas, hicimos un par de llamadas, recogimos a unos monos más y, raudos, al colegio ese nos dirigimos. Hay que decir que al llegar nos extrañó bastante que el colegio electoral fuese un colegio abandonado, un edificio prácticamente derruido en las afueras de la ciudad. Cosas de la crisis, cavilamos entonces. Pero en aquel colegio la democracia estaba ya en todo su apogeo. Habían puesto música para hacer más llevadera la jornada, aunque un poco alta para nuestro gusto. En el parking del colegio electoral se nos acercó el interventor del Partido Socialista Obrero Español, quien iba acompañado por su perro a todas partes, probablemente se tratase de un perro lazarillo pues el chico parecía estar medio ciego, y nos ofreció lo que supusimos que eran papeletas electorales de su partido, aunque esas papeletas rojas nos parecieron demasiado pequeñas y arrugadas para ser válidas. Le denegamos su ofrecimiento y lo reprendimos educadamente, hay que dejar a la gente reflexionar, dijimos. De hecho, muchas personas se habían acercado hasta allí para seguir reflexionando y afinando su voto hasta el último instante, mostrando una actitud extremadamente responsable, acorde con la importancia del día. Reflexionaban tiradas por el suelo observando las estrellas o compartiendo cigarros democráticamente. Ya en el interior del edificio vimos una cola que desembocaba en los lavabos, dedujimos que allí estarían las urnas. En la cola conocimos a la apoderada del Partido Popular, una simpática joven a la que no le cabían más piercings en la cara. La joven hablaba sin parar y parecía estar resfriada, se frotaba constantemente la nariz como si le picase o tuviese moquita, y cuando llegó nuestro turno de votar, nos regaló un caramelo Sugus de color azul PP, y desapareció en el lavabo femenino. Comimos el Sugus, estaba rico, entramos en el lavabo masculino y parece ser que allí dentro nos mareamos y perdimos el conocimiento, abrumados sin duda por la responsabilidad de ejercer el sagrado derecho a decidir el futuro de nuestro país.

Nos despertaron, un tiempo indeterminado después, con un cubo de agua fría. Encontramos a un montón de gente bailando y gritando al son de un disc-jockey con barba que pinchaba una música techno-post-europeo-industrial. Un sonido inquietante al principio. Pero lo cierto es que minutos después un gracioso cosquilleo nos recorrió la espina dorsal y le empezamos a encontrar la gracia a ese ritmo y, qué más vamos a decir, se nos complicó la cosa y nos quedamos allí un largo rato con todos los fiesteracos de la democracia. Menudo festival este.


[columna publicada el 23/11/2011 en el diario Levante]




3 comentarios:

Asesino Cosmico dijo...

Qué envidia de país, aquí en el espacio exterior no hay esas fiestas de la democracia.

Doctor Dédalo dijo...

ya te digo, entre las locales y las nacionales, ni los monegros.

spi ju dijo...

dale perico al torno con los monegros.... que alli no se puede estar de calor y todo lleno de arena , tipo el benicassim ... cual es el mejor festival para ir en verano???

pues el sonorama de aranda del duero...

que lo invento mi abuelo el churro .. que estaba un dia alli en el carrer san pere haciendo porra y dijo que hago me corto la chucha o hago un festival ... e hizo un festival... mira tu por donde....