Cuando uno está en la almena más alta de su castillo observando cómo el ejército enemigo rompe la muralla y entra, la sensación no debe ser la misma dependiendo del propósito de los invasores. Si se trata de un ejército colonizador, tomarán tu castillo con objetivos estratégicos, aprovecharan los recursos que ya existan y cambiarán lo que no les guste, e incluso les ofrecerán a tus mejores empleados trabajar para ellos. Pero si se trata de un ejército de bárbaros, mataran a los hombres, violarán a las mujeres, arrasarán los campos y se largarán cuando no quede nada dejándolo todo hecho un erial.
Una de las cosas que ha hecho bien el gobierno de Rodríguez Zapatero es la regeneración de televisión española (alguna bien también habrá hecho, ¿no?). La televisión pública estatal ofrece ahora mismo uno de los paquetes de canales más potentes, y mucho más barato que antes. Los Desayunos de TVE son el único programa político que respeta al telespectador, las entrevistas de Ana Pastor son un buen ejemplo. El telediario es de aprobado raspado pero, en cambio, los dos hombres del tiempo son tan monos que dan ganas de abrazarlos. Clan TV mola y la cobertura del mundial motociclismo es, simplemente, soberbia. Hay una serie de programas temáticos y culturales que todos juntos pueden parecer un coñazo pero que, buscando el que más se ajusta a los gustos de cada uno, merece bastante la pena. Al dejar de competir con el resto de televisiones, ha crecido, aunque aún tiene mucho margen de mejora. En resumen, Televisión Española es lo que toda la vida nos hemos pasado diciendo que debería ser una televisión pública. Una de las pocas televisiones públicas, por no decir la única, que no merece desaparecer y ver convertida su sede en una planta recicladora de basura.
Viene esto a cuento porque, una vez asumido lo que pasará el 20N, da pánico pensar en qué va a hacer esta gente con la tele teniendo precedentes como Canal9 o Telemadrid. Porque para eso, mejor que la privaticen, así dolerá menos. Pero es más, los monos creemos que esta decisión, que deberá tomarse inmediatamente tras las elecciones si no se ha tomado ya, será una excelente vara de medir para saber quién es en realidad este Mariano al que nadie conoce y que dice ser y dicen que es tan dialogante y conciliador. Para saber si es Julio César o Atila el Huno.
Imaginamos a Zapatero allá en lo alto del castillo, observando cómo derriban el portón con un ariete en forma de gaviota e irrumpen a grito pelado. Cómo se cargan a su guardia personal, se beben su vino, se zampan su comida y se mean en los corredores. Cómo suben hasta sus aposentos y le hacen arrodillarse y rendirse y suplicar por su vida. Entonces ZP, ya derrotado, les dice: “quedaos con todo, con los tesoros, con las armas, con los carros, matadme a mí si queréis, pero no les hagáis daño a los niños, que no tienen culpa alguna.”.
[columna publicada en el diario Levante el 19/10/2011]
2 comentarios:
yo creo que el modelo será la dialogante Intereconomía, con todos esos hombres guapos...
los de intereconomia ya están todos colocados en canal9, aunque como canal 9 está en quiebra igual hacen punta todos, intereconomicos y canalnous, a tve, que es más grande y salerosa.
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