Los monos marinos llevábamos varios años ahorrando, cada domingo echábamos las sobras del finde en una quimérica hucha con cuerpo de cerdo y cabeza de Mosso d’Esquadra. La rompimos y nos reunimos en asamblea marina para decidir qué hacer con tantos euros: un homenaje, algo más conservador, nadar y guardar la ropa, para la universidad de los monitos marinos… Entonces alguien encendió la tele y se zanjó el debate. También habrán visto el magnífico anuncio: Seat Ibiza Spotify. Sí, señor. Los publicistas de Seat ya habían roto la pana con aquel anuncio en el que salía la cantante de El Sueño de Morfeo junto a otras dos personas que formaban parte de la misma banda que la cantante de El Sueño de Morfeo. Pues si ya era difícil resistirse a no adquirir un Seat Ibiza cada seis meses porque lo conduce la cantante de El Sueño de Morfeo, ahora la Sociedad Española de Automóviles de Turismo ha elevado su estratagema seductora hasta cuotas irresistibles. El Ibiza Spotify es un coche tan flipante que lo conduce el mismísimo actor Javier Pereira y lo copilota la también actriz Clara Lago. Por si eso fuera suficiente para convencer a cualquiera con dos dedos de frente, los componentes de una banda que se llama Nada Que Decir les hacen autoestop y suben en la parte de atrás. Un coche abarrotado de artistas. ¿Aún están ustedes ahí? ¿No están buscando su chequera? Pues agárrense, porque conduciendo un Ibiza Spotify los monos vamos a molar tanto que desde un columpio abandonado nos seguirá la mirada perdida de Christina Rosenvinge y desde una caravana se fijará en nosotros nada más y nada menos que Ramón Melendi Espina, ese figura. Desconocemos el motivo por el cual Seat ha echado toda la carne en el asador porque está claro que si a Ramón Melendi le gusta ese coche los monos compramos ese coche. Y punto. Pero esta vez han ido más allá, mucho más allá. Y es que a nuestro futuro Ibiza Spotify lo saludará al pasar Pau Donés Cirera. ¿Cómo se quedan ahora? Sí, el Bob Dylan de Formentera y autor de aforismos del calibre de: “Me he gastado 120.000 euros en este disco, así que págalo.”, “No me avergüenza decir que no leo, prefiero pasar el tiempo escribiendo.", “Los Internautas son cuatro friquis”, “Me da igual lo que diga la ley, si te bajas música sigues siendo un ladrón” o “Depende, de qué depende”, ese inefable compositor y letrista nos alzará una mano al pasar. ¿Cómo van a resistir, pues, los millones de españoles que comparten archivos digitales a comprar el coche anunciado por un señor que les insulta constantemente? Qué ojo más fino han tenido ahí los de Seat, nuestros más sinceros aplausos. Agotarán las existencias.
Complicado caber en nuestro flamante vehículo, quinientos monos, la Lago, el Pereira y los Nada Que Temer, pero seremos la envidia nacional porque compartiremos inquietudes automovilísticas con Donés Cirera y eso son palabras mayores. ¡Qué bien vamos a estar! También dijo una vez Donés Cirera que “La diferencia principal con los Beatles estriba en que ellos cantan en inglés y yo en castellano. ¿Se te ocurre alguna diferencia más, periodista?”. Pues no, Cirera, no se nos ocurre ninguna y por eso vamos en tropel a gastar nuestro dinero en lo que tú nos digas.
[columna publicada en el diario Levante el 01/06/2011]
5 comentarios:
Yo ya tengo uno, pero me da a mí que lo del anuncio no era del todo verdad porque al Cirera, que era el que más ilusión me hacía conocer, no lo encuentro por ninguna parte. Ramón sí que está todo el rato dando la brasa en el asiento trasero, por cierto, destripando una tdk de 90 con Deltoya grabado, pero del Cirera, con lo que a mí me mola el Cirera, de momento nada...
mire usted en algún compartimento, es un coche lleno de compartimentos extraños, yo el otro día abrí el cenicero y me salió alejandro sanz, y en un escondrijo que hay para guardar la droga allí estaba Rosa de España..
Lo dicho, señores modons, que ni rastro del ilustre Cirera. En el compartimento secreto me he encontrado a Miguel Bosé, pero el Cirera sigue sin aparecer. Estará escribiendo una canción...
Pues yo para ser feliz quiero un camión.
Felicidades por su columna.
Bienvenido a la fiesta
Publicar un comentario en la entrada