miércoles, 25 de mayo de 2011

#SOLUCIONESMONASALOSCOMICIOS

El pasado sábado, día de reflexión & noche de juerga, los monos quisimos aportar nuestro granito de arena al tema electoral y decidimos recopilar información ciudadana sobre cómo mejorar el sistema. Que la mayoría de entrevistados luciesen un vaso de tubo en la mano tan sólo acentúa la seriedad de esta investigación, pues de todos es sabido que niños y borrachos siempre dicen la verdad. Y a esas horas no hay niños en la calle. El mecanismo electoral es un intento de modelar matemáticamente, de traducir a números, la opinión del pueblo, y nos parece tan justo el método actual como cualquiera de los que pasamos a enumerar, o una mixtura entre ellos.

Listas abiertas. Esta reivindicación ya huele a naftalina, cierto, pero no es menos cierto que no hay un motivo objetivo por el cual las listas, en una democracia que se precie, sigan mafiosamente blindadas. Se obtendría un voto más preciso, una estimación más acorde con el deseo ciudadano. Y se evitaría la incómoda circunstancia de que el partido al que votas te cole un corrupto en su lista, pues podrías votar al resto de la lista menos a ese elemento.

Reparto más proporcional de escaños. La Ley d’Hont favorece a que los grandes partidos se perpetúen en el poder. Y la perpetuación en el poder genera basura y corrupción, tenemos miles de ejemplos en cada bando. Hay otras soluciones para evitar la tan temida atomización de escaños que supuestamente bloquease la política de pactos: segunda vuelta, mayorías simples para la toma de decisiones,…

Replantear las circunscripciones provinciales (en las elecciones generales, hip). No es comprensible que, existiendo unos comicios regionales en los que cada ciudadano se agrupa con sus vecinos para votar a sus líderes autonómicos, a la hora de votar al líder nacional, sigan vigentes esas mismas agrupaciones locales. Esto acaba arrojando un montón de votos individuales a la basura colectiva y, por tanto, generando un alto nivel de frustración en aquellos ciudadanos que ven como, cada cuatro años, su voto no sirve para nada.

Votar durante todo el fin de semana. Que las urnas estén abiertas sábado y domingo, pues así muchos más ciudadanos irían a votar, que es de lo que se trata. O todo un mes, por qué no. La exclusividad dominical, entre resacas, comuniones y Calderes de Santa Quiteria, acaba por desaprovechar una gran cantidad de votos potenciales.

Múltiples votos. Cada voto individual se fracciona de modo que un ciudadano puede repartir su potencia de voto entre varios partidos o apostarlo todo al mismo. Como en un casino, cinco fichas del 20% o dos del 50%. Se obtendría un reflejo mucho más preciso de la opinión del pueblo, una imagen más matizada que con el rudimentario sistema binario actual (no somos robots, las cosas no son blancas o negras), y se evitaría la falacia del voto útil que tanto daño hace a nuestra democracia.

Votos negativos. El voto de cada ciudadano puede ser tanto de signo positivo como negativo. Serviría para dar cobijo a aquellos ciudadanos que no saben a quién votar pero tienen claro quién no quieren que gobierne. De este modo, cuando alguien vota para penalizar a un partido, lo penaliza directamente y ningún otro se aprovecha de los errores ajenos.

Nota final: En el momento de redactar este artículo (domingo 22 a las 23h), la televisión muestra imágenes de la sede del PP en la Calle Génova. Hay un disc jockey y banderas a tutiplén, es un fiestón espectacular. Mariano está a punto de hablar y repasa de reojo unas tarjetas con lo que va a decir. La gente es realmente feliz allí. Por la atronadora megafonía suena Pa Panamericano.


[columna publicada en el diario Levante el 25/05/2011]


5 comentarios:

Asesino Cosmico dijo...

grande!
pero tienen que entender, señores monos, que al estar ustedes en un estadio de evolución superior al de la clase política humana, plantean cosas que aquellos no pueden entender.
bueno, y no quieren, claro... vale, vale...

Dédalo dijo...

Y no se olvide, señor asesino, que cualquier cambio atentaria contra "esa democracia monárquica y parlamentaria que tanto nos ha costado conseguir" y que sigue empleando exactamente el mismo método que usaban aquellos señores con toga y barba que inventaron la democracia: la mano alzada, si o no.

Asesino Cosmico dijo...

No me parece bien que ironicen ustedes sobre los insignes garantes de nuestra democracia, no sé si lo saben ustedes (no, seguro que no, estarían por ahí haciendo el mono...) que ellos "corrieron delante de los grises".

Dédalo dijo...

tóquenos las pelotas, ni que los grises esos fueran los orcos de Sauron. No sé por qué pero lo de correr delante de los grises me suena igual que lo de no ser monárquico pero ser juancarlista.

Asesino Cosmico dijo...

Sí señor, corrieron delante de los grises, algunos corrieron tanto que le dieron la vuelta al marcador y se vistieron de gris.